Sobre el trabajo

Y el trabajo es lo que hace al hombre semejante a Dios, porque con el trabajo el hombre es un creador, es capaz de crear, de crear muchas cosas, incluso de crear una familia para seguir adelante. El hombre es un creador y crea con el trabajo. Esta es la vocación. Y dice en la Biblia que «Dios vio lo que había hecho y vio que era algo muy bueno. Es decir, el trabajo tiene en sí mismo una bondad y crea la armonía de las cosas – belleza, bondad – e involucra al hombre en todo: en su pensamiento, en su actuación, en todo. El hombre está involucrado en el trabajo. Es la primera vocación del hombre: trabajar. Y esto le da dignidad al hombre. La dignidad que lo hace parecerse a Dios. La dignidad del trabajo.

Pienso también en los parados que buscan trabajo y no lo encuentran, en los desanimados que ya no tienen fuerzas para buscarlo, en los subempleados, que trabajan solo unas pocas horas al mes sin llegar a superar la línea de pobreza. Les digo: No perdáis la confianza. La Iglesia trabaja por una economía al servicio de la persona, que reduce las desigualdades y tiene como fin el trabajo para todos.

Reflexión sobre el trabajo del Papa Francisco

 

Mensaje del Papa Francisco sobre la Navidad

El Papa y la Navidad “La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor.

El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.

Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.

Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.

La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.

Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.

El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.

La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras.

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.

Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.

“Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad»

 Papa Francisco

LAS HERMANDADES DEL TRABAJO SIENTEN EL FALLECIMIENTO DE DON ANTONIO ALGORA HERNANDO

D. Antonio Ángel Algora Hernando, obispo emérito de Ciudad Real y responsable del Dpto. de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española, regresó a las Hermandades del Trabajo, después de ejercer su tarea episcopal en las diócesis de Teruel-Albarracín y Ciudad Real.

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española en su 244ª reunión los días 27 y 28 de febrero del 2018, nombró a Monseñor Antonio Algora obispo asesor de las Hermandades del Trabajo, a instancia de la presidencia del Movimiento y presentado por la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS).

La Comisión Permanente de las Hermandades del Trabajo en nombre del Consejo Nacional, afiliados y amigos de D. Antonio, queremos compartir con los familiares el dolor en estos momentos. No esperábamos que nos dejara tan pronto pero los designios de Dios no coinciden con nuestros planes. Le damos gracias por su vida y por el carisma que compartió con el fundador de las Hermandades, D. Abundio y sus militantes. Gracias por haber disfrutado de su compañía en la celebración del 70 aniversario de las HHT y los distintos encuentros en los centros diocesanos de Hermandades.

Los Movimientos que conformamos la Pastoral del trabajo reconocemos su cercanía, su amistad y, sobre todo, la implicación con los sectores más precarios del mundo obrero. Gracias a Dios por la vida de D. Antonio.

MANIFIESTO DE LA INICIATIVA IGLESIA POR EL TRABAJO DECENTE (ITD)

NOS MOVEMOS POR EL TRABAJO DECENTE

Por sexto año consecutivo, las organizaciones que integramos la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) reivindicamos y celebramos el 7 de octubre, la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, para hacer visible la precariedad que sufre el mundo del trabajo, aumentada por la situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia mundial de la COVID-19. La crisis de la pandemia ha puesto de relieve las debilidades estructurales del Estado de bienestar en España y la necesidad del trabajo decente para el desarrollo de una sociedad fraterna. Esta crisis nos ha enseñado que se puede consumir menos y mejor, que el servicio de aquellos oficios menos valorados, social y económicamente son los que sostienen la vida y el cuidado comunitario.

La realidad en que nos encontramos está visibilizando las consecuencias de un modelo productivo incapaz de generar empleo con alto valor añadido y marcado por las altas tasas de precariedad laboral. Con empleos que se destruyen, cifras de ERTE y paro disparadas, protección social que no está llegando a quienes tienen derecho (como en el caso del ingreso mínimo vital o la prestación para las empleadas de hogar) y miles de personas sin posibilidad de acceso a la misma por ejercer su actividad en la economía sumergida. Demasiados empleos considerados esenciales mantienen condiciones laborales tan precarias que algunas veces rozan la vulneración de derechos y muchas la imposibilidad del sostenimiento de la vida. Esto está suponiendo que multitudes se vean abocadas a acudir a los servicios sociales y a la ayuda vecinal para poder subsistir. Es aquí donde se ha manifestado la mayor experiencia de solidaridad y apoyo común que hemos descubierto en esta circunstancia tan extraordinaria, una experiencia de unidad en la adversidad que ha hecho que nos movamos por el bien común. Tenemos que valorar el trabajo humano en la medida que nos dignifica como hijas e hijos de Dios, corresponsables con el cuidado de la vida y la creación.

“Hoy he empezado a trabajar, el primer día de trabajo ha sido duro. En mi contrato figura una jornada real de cuatro horas y media, y en realidad han sido casi nueve…, con mucha presión por parte del jefe, y casi ninguna comunicación”. Este podría ser el caso de cualquier persona, hombre o mujer, joven o adulta…, con necesidad de un salario para poder comer, vivir, sustentar a una familia… Sensibles a esta realidad, somos conscientes que necesitamos movernos en comunidad, aunar esfuerzos, buscar apoyos y seguir reclamando un trabajo decente y de justicia social que haga oír nuestra voz en nuestros barrios, ante las organizaciones sindicales y en las instituciones de gobierno.

Ante estas situaciones necesitamos alzar la voz, pelear y luchar cada vez con más fuerza para que el trabajo decente sea posible, necesitamos una esperanza que nos permita ver el horizonte a través de estas situaciones que padece el mundo del trabajo. Nos movemos por el trabajo decente, muévete con nosotros y nosotras porque este compromiso nos humaniza.

Urgimos a adoptar las medidas necesarias para conseguir que el trabajo decente sea una realidad accesible para todas las personas, con condiciones que permitan mantener una vida digna y que la protección social llegue a todas las personas que lo necesitan.

Por eso, en esta Jornada Mundial, en Iglesia por el Trabajo Decente, nos movemos y reivindicamos:

  • Apostar por un nuevo sistema productivo, capaz de generar empleos con alto valor añadido y que ponga a la persona en el centro.
  • Lograr el reconocimiento social y laboral de los empleos esenciales para la vida y que estos tengan unas condiciones laborales dignas que permitan a las personas salir de la pobreza.
  • Reconocer el derecho a la protección social sin que esté supeditado a la vida laboral.
  • Garantizar que el ingreso mínimo vital sea una realidad para las personas que lo necesitan, dotando a las instituciones de los recursos necesarios para su gestión.
  • Asegurar la percepción del subsidio extraordinario a las trabajadoras de hogar y que se reconozca su derecho a la prestación por desempleo al igual que para el resto de personas trabajadoras.

Como movimientos de Iglesia, en ITD trabajamos en equipo con el fin de visibilizar la lucha por conseguir que el trabajo decente sea cada día más real en la vida de las personas y respetuoso con la casa común. “Para la Iglesia no se trata solamente de predicar el Evangelio…, sino de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio…” (Pablo VI)

Os animamos a participar en los actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis, en su organización y difusión.

Damos la bienvenida al obispo Don Abilio Martínez, nuevo responsable de la Pastoral del Trabajo de la Iglesia Española

Desde el Movimiento de Hermandades del Trabajo damos la bienvenida al obispo Don Abilio Martínez, nuevo responsable de la Pastoral del Trabajo de la Iglesia Española. Lo felicitamos e invitamos a nuestra organización para conocernos y trabajar conjuntamente.

Nuestro querido obispo Don Antonio Algora, obispo emérito de Ciudad Real, y obispo de Hermandades del Trabajo en la actualidad, que fue responsable de la Pastoral del Trabajo durante más de 30 años, da paso a Don Abilio Martínez, obispo de Osma-Soria.  Agradecer el trabajo realizado, del cual nos hemos nutrido nuestro movimiento durante tanto tiempo y con quien seguimos trabajando en la actualidad.

La Pastoral del Trabajo, a la cual pertenece Hermandades del Trabajo, pasa a formar parte de la nueva Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana.

El Consejo Asesor, del que Hermandades del Trabajo forma parte, junto con la HOAC y la Juventud Obrera Cristiana con la responsabilidad de llevar la presencia cristiana al mundo del trabajo, viene trabajando en las próximas jornadas de Pastoral Obrera que serán en Noviembre de 2020, sobre la nueva misión  del mundo del trabajo desde  la perspectiva de la encíclica Laudato sí.

Reseñas:

Desde la HOAC

Desde la Conferencia Episcopal Español

 

Amalia Sierra: una gran mujer

 

 

 

Mujer: trabajadora, militante de Hermandades del trabajo, consagrada a Dios y a los demás, alegre con la habilidad de contagiar su alegría.

Al hablar de Amalia Sierra no puedo hacerlo desde la tristeza porque los que la hemos conocido y tratado la recordamos por su alegría y sentido del humor.

Por eso yo voy a contar mi experiencia vivida con Amalia hace algunos años.
Cuando llegué a Hermandades del Trabajo tuve la suerte de colaborar en una de las actividades estrella del Movimiento, las Colonias Infantiles de verano. En el año 1967 comenzó a funcionar la Residencia de verano “la Pineda” en Salou, Tarragona (inaugurada por el Arzobispo Mons. Arriba y Castro), con una capacidad de 400 plazas, para ser ocupadas por niños y niñas, hijos de trabajadores. Mi misión en aquel momento era formar equipo con Amalia en la administración de la Residencia, delegada de la administración general del Centro de HHT de Madrid.
Fue una experiencia inolvidable, en la que disfrutábamos trabajando y nos sentíamos con el coraje suficiente para llevar a cabo la tarea que suponía la gran familia que formábamos, aquello merecía la pena. Recuerdo las compras con la Furgoneta Citroen 2cv en el mercado de Reus,
compras para que la logística de la casa funcionara, montar el equipo de cocina, la fábrica de chocolates y las tiendas donde nos surtían las viandas para las meriendas de los niños etc. Todo esto en un ambiente en que nos reíamos por todo y, después de la comida del equipo, la sobremesa se alargaba hasta la hora de las meriendas que, junto con los monitores, ayudábamos a preparar a las trabajadoras de la cocina. También nos tocaba ir con Honorato, chico para todo, con la 2 CV al hospital de Sta.
Tecla a Tarragona cuando había algún pequeño o no tan pequeño accidente, que solía ser frecuente.

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Tiempos de reflexión con el Covid19

Inimaginable lo que está sucediendo en el Mundo. De película de esas que hacen los que tienen mucha imaginación. Pero aquí está. Todos en un solo barco. Todos remando, cada uno como sabe, como puede o como quiere, pero todos, sin más remedio, juntos hacia adelante.

Cada día con cifras más altas de afectados y de difuntos, pero también de recuperados.

 

Y en este espacio:

¿qué estamos haciendo nosotros? 

¿cómo estamos remando?

¿hablamos con Dios? ¿cómo lo hacemos?

¿cómo vamos a afrontar lo siguiente?

¿todo seguirá igual? ¿queremos que haya cambio?

Es tiempo de reflexión.