Formacion 2021. Mayo

Después de esta pandemia que ha asolado nuestro planeta, ¿se puede saber que va a pasar? ¿cambiarán las estructuras del sistema? ¿volveremos a estar como estábamos? 

Hablemos del tema, tal vez podamos aportar nuestro granito de arena a nuestra sociedad donde tanta gente está sufriendo las consecuencias de una pandemia que nadie podía presagiar.

MANIFIESTO 1º DE MAYO

MANIFIESTO 1º DE MAYO

El 1º de mayo, fiesta de S. José obrero, siempre es un momento privilegiado para que, desde las Hermandades del Trabajo, hagamos una lectura de la realidad del mundo del trabajo y de los trabajadores a la luz de la situación actual y bajo la guía de la Doctrina social de la Iglesia.

Memoria y gratitud

Nuestras primeras palabras quieren ser un recuerdo agradecido y emocionado de todas las víctimas de la pandemia, muy especialmente de todos los trabajadores que fallecieron tras contraer la enfermedad en sus puestos de trabajo sirviendo a la sociedad y al bien común. Que su entrega nunca se borre de nuestra memoria y, los que seamos creyentes, los tengamos siempre en nuestras oraciones.
Queremos también agradecer el trabajo de quienes desde diversos puestos, tareas y responsabilidades laborales, alivian el dolor de la pandemia y permiten que la vida, a pesar de las dificultades, pueda seguir adelante. Aprovechamos esta circunstancia para reivindicar el valor de esos trabajos que muchas veces son despreciados por su baja cualificación laboral, pero que en estas circunstancias han demostrado que su valor social y su contribución al bienestar reclaman una mayor consideración y unas muy necesarias y justas mejoras en sus condiciones laborales: empleadas de hogar, personal auxiliar, repartidores, mensajeros,…. y tantos otros.

Denuncia dolorosa

Las colas del hambre que estos días cuestionan nuestra realidad social, nuestra estructura económica y el bienestar de nuestra sociedad, no pueden ser sólo atribuidas a la pandemia. Tampoco las permanentes dificultades que sufren los jóvenes y los parados de larga duración para incorporarse al mercado laboral. Es imperiosamente necesaria una respuesta justa y eficaz a esta realidad.
Seguimos sufriendo en España niveles de paro inasumibles, un volumen de la economía sumergida indignante y una incapacidad institucional y estructural de que los incrementos de riqueza repercutan proporcionalmente en los trabajadores. En España, tener trabajo no asegura salir de la pobreza. ¿Cómo puede ser esto?, ¿es aceptable este injusto reparto de la riqueza?, una vez más ¿serán los trabajadores los que paguen la mayor parte del precio de una crisis?
Simultáneamente, no faltan casos donde se intenta bordear, esquivar o ignorar, la Ley del Estatuto de los Trabajadores, en nombre de unas supuestas posibilidades de mantener los puestos de trabajo. El precio de esto siempre es el mismo, la perdida de garantías y derechos laborales.
Tampoco queremos olvidar la realidad de tantos autónomos y pequeños empresarios que han tenido que cerrar sus negocios, o se han visto obligados a despedir empleados, o a recurrir a los ERTEs y a los EREs. Los hechos son los hechos, y, en España, quienes mayor volumen de puestos de trabajo generan son ellos. Su situación
reclama cambios y una legislación que, de manera cierta y eficaz, les
apoye y ayude.

Caminar en la dirección correcta

No nos quedemos mirando esta realidad desde fuera. Todos somos trabajadores; todos, como consumidores, generamos trabajo. Que la pandemia sea un aldabonazo en nuestras conciencias, para generar cambios reales en nuestros estilos de vida, en nuestras maneras de comportarnos socialmente, en nuestra manera de ser ciudadanos y cristianos. Insistimos en que todos hagamos un uso adecuado y responsable de todos los servicios públicos. Precisamente, por ser de todos y estar al servicio de todos, todos debemos cuidarlos.
Y, junto a la transformación personal, reclamamos un cambio legal e institucional que combata decididamente esa situación de injusticia laboral y social. Reclamamos una mayor y más decidida lucha contra la corrupción, y una auténtica justicia fiscal que garantice la redistribución de la riqueza en nuestra sociedad, para que se aseguren los derechos de todos, que habrán de ir de la mano del esfuerzo de todos por cumplir también nuestros deberes y responsabilidades ciudadanas y laborales.
Las colas del hambre, el empobrecimiento de los trabajadores, la ruina de los autónomos y pequeños empresarios exige afrontar las causas de la crisis, las coyunturales y las que se arrastran desde hace lustros. La injusticia social es el peor enemigo del pacto social que sostiene una democracia moderna.No nos quedemos mirando esta realidad desde fuera. Todos somos trabajadores; todos, como consumidores, generamos trabajo. Que la pandemia sea un aldabonazo en nuestras conciencias, para generar cambios reales en nuestros estilos de vida, en nuestras maneras de comportarnos socialmente, en nuestra manera de ser ciudadanos y cristianos. Insistimos en que todos hagamos un uso adecuado y responsable de todos los servicios públicos. Precisamente, por ser de todos y estar al servicio de todos, todos debemos cuidarlos.
Y, junto a la transformación personal, reclamamos un cambio legal e institucional que combata decididamente esa situación de injusticia laboral y social. Reclamamos una mayor y más decidida lucha contra la corrupción, y una auténtica justicia fiscal que garantice la redistribución de la riqueza en nuestra sociedad, para que se aseguren los derechos de todos, que habrán de ir de la mano del esfuerzo de todos por cumplir también nuestros deberes y responsabilidades ciudadanas y laborales.
Las colas del hambre, el empobrecimiento de los trabajadores, la ruina de los autónomos y pequeños empresarios exige afrontar las causas de la crisis, las coyunturales y las que se arrastran desde hace lustros. La injusticia social es el peor enemigo del pacto social que sostiene una democracia moderna.

Que el derrotismo no tenga la última palabra

Antes de terminar, queremos recordar unas palabras del papa Francisco que estamos convencidos deben iluminar nuestra reflexión ante el drama económico y laboral que estamos viviendo: “es necesario, con una conciencia renovada, comprenderel significado del trabajo que da dignidad y del que nuestro santo es unpatrono ejemplar… La pérdida de trabajo que afecta a tantos hermanos y hermanas, y que ha aumentado en los últimos tiempos debido a la pandemia de Covid- 19, debe ser un llamado a revisar nuestras prioridades” (Carta apostólica Patris corde).
Nos despedimos con la esperanza cierta de que, con el esfuerzo de todos y con la sabiduría de saber buscar y poner lo que nos une a todos por encima de lo que nos separa, la realidad de un mundo laboral más humano y más justo es posible.
Fraternalmente,

¡UNOS POR OTROS Y DIOS POR TODOS! Hermandades del Trabajo Comisión Nacional

Sobre el trabajo

Y el trabajo es lo que hace al hombre semejante a Dios, porque con el trabajo el hombre es un creador, es capaz de crear, de crear muchas cosas, incluso de crear una familia para seguir adelante. El hombre es un creador y crea con el trabajo. Esta es la vocación. Y dice en la Biblia que «Dios vio lo que había hecho y vio que era algo muy bueno. Es decir, el trabajo tiene en sí mismo una bondad y crea la armonía de las cosas – belleza, bondad – e involucra al hombre en todo: en su pensamiento, en su actuación, en todo. El hombre está involucrado en el trabajo. Es la primera vocación del hombre: trabajar. Y esto le da dignidad al hombre. La dignidad que lo hace parecerse a Dios. La dignidad del trabajo.

Pienso también en los parados que buscan trabajo y no lo encuentran, en los desanimados que ya no tienen fuerzas para buscarlo, en los subempleados, que trabajan solo unas pocas horas al mes sin llegar a superar la línea de pobreza. Les digo: No perdáis la confianza. La Iglesia trabaja por una economía al servicio de la persona, que reduce las desigualdades y tiene como fin el trabajo para todos.

Reflexión sobre el trabajo del Papa Francisco

 

Mensaje del Papa Francisco sobre la Navidad

El Papa y la Navidad “La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del Amor.

El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida.

Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir.

Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.

Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor.

La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor.

Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti.

El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano.

La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos.

La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras.

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.

Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti.

“Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad»

 Papa Francisco

LAS HERMANDADES DEL TRABAJO SIENTEN EL FALLECIMIENTO DE DON ANTONIO ALGORA HERNANDO

D. Antonio Ángel Algora Hernando, obispo emérito de Ciudad Real y responsable del Dpto. de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española, regresó a las Hermandades del Trabajo, después de ejercer su tarea episcopal en las diócesis de Teruel-Albarracín y Ciudad Real.

La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española en su 244ª reunión los días 27 y 28 de febrero del 2018, nombró a Monseñor Antonio Algora obispo asesor de las Hermandades del Trabajo, a instancia de la presidencia del Movimiento y presentado por la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (CEAS).

La Comisión Permanente de las Hermandades del Trabajo en nombre del Consejo Nacional, afiliados y amigos de D. Antonio, queremos compartir con los familiares el dolor en estos momentos. No esperábamos que nos dejara tan pronto pero los designios de Dios no coinciden con nuestros planes. Le damos gracias por su vida y por el carisma que compartió con el fundador de las Hermandades, D. Abundio y sus militantes. Gracias por haber disfrutado de su compañía en la celebración del 70 aniversario de las HHT y los distintos encuentros en los centros diocesanos de Hermandades.

Los Movimientos que conformamos la Pastoral del trabajo reconocemos su cercanía, su amistad y, sobre todo, la implicación con los sectores más precarios del mundo obrero. Gracias a Dios por la vida de D. Antonio.

MANIFIESTO DE LA INICIATIVA IGLESIA POR EL TRABAJO DECENTE (ITD)

NOS MOVEMOS POR EL TRABAJO DECENTE

Por sexto año consecutivo, las organizaciones que integramos la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD) reivindicamos y celebramos el 7 de octubre, la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, para hacer visible la precariedad que sufre el mundo del trabajo, aumentada por la situación de emergencia sanitaria provocada por la pandemia mundial de la COVID-19. La crisis de la pandemia ha puesto de relieve las debilidades estructurales del Estado de bienestar en España y la necesidad del trabajo decente para el desarrollo de una sociedad fraterna. Esta crisis nos ha enseñado que se puede consumir menos y mejor, que el servicio de aquellos oficios menos valorados, social y económicamente son los que sostienen la vida y el cuidado comunitario.

La realidad en que nos encontramos está visibilizando las consecuencias de un modelo productivo incapaz de generar empleo con alto valor añadido y marcado por las altas tasas de precariedad laboral. Con empleos que se destruyen, cifras de ERTE y paro disparadas, protección social que no está llegando a quienes tienen derecho (como en el caso del ingreso mínimo vital o la prestación para las empleadas de hogar) y miles de personas sin posibilidad de acceso a la misma por ejercer su actividad en la economía sumergida. Demasiados empleos considerados esenciales mantienen condiciones laborales tan precarias que algunas veces rozan la vulneración de derechos y muchas la imposibilidad del sostenimiento de la vida. Esto está suponiendo que multitudes se vean abocadas a acudir a los servicios sociales y a la ayuda vecinal para poder subsistir. Es aquí donde se ha manifestado la mayor experiencia de solidaridad y apoyo común que hemos descubierto en esta circunstancia tan extraordinaria, una experiencia de unidad en la adversidad que ha hecho que nos movamos por el bien común. Tenemos que valorar el trabajo humano en la medida que nos dignifica como hijas e hijos de Dios, corresponsables con el cuidado de la vida y la creación.

“Hoy he empezado a trabajar, el primer día de trabajo ha sido duro. En mi contrato figura una jornada real de cuatro horas y media, y en realidad han sido casi nueve…, con mucha presión por parte del jefe, y casi ninguna comunicación”. Este podría ser el caso de cualquier persona, hombre o mujer, joven o adulta…, con necesidad de un salario para poder comer, vivir, sustentar a una familia… Sensibles a esta realidad, somos conscientes que necesitamos movernos en comunidad, aunar esfuerzos, buscar apoyos y seguir reclamando un trabajo decente y de justicia social que haga oír nuestra voz en nuestros barrios, ante las organizaciones sindicales y en las instituciones de gobierno.

Ante estas situaciones necesitamos alzar la voz, pelear y luchar cada vez con más fuerza para que el trabajo decente sea posible, necesitamos una esperanza que nos permita ver el horizonte a través de estas situaciones que padece el mundo del trabajo. Nos movemos por el trabajo decente, muévete con nosotros y nosotras porque este compromiso nos humaniza.

Urgimos a adoptar las medidas necesarias para conseguir que el trabajo decente sea una realidad accesible para todas las personas, con condiciones que permitan mantener una vida digna y que la protección social llegue a todas las personas que lo necesitan.

Por eso, en esta Jornada Mundial, en Iglesia por el Trabajo Decente, nos movemos y reivindicamos:

  • Apostar por un nuevo sistema productivo, capaz de generar empleos con alto valor añadido y que ponga a la persona en el centro.
  • Lograr el reconocimiento social y laboral de los empleos esenciales para la vida y que estos tengan unas condiciones laborales dignas que permitan a las personas salir de la pobreza.
  • Reconocer el derecho a la protección social sin que esté supeditado a la vida laboral.
  • Garantizar que el ingreso mínimo vital sea una realidad para las personas que lo necesitan, dotando a las instituciones de los recursos necesarios para su gestión.
  • Asegurar la percepción del subsidio extraordinario a las trabajadoras de hogar y que se reconozca su derecho a la prestación por desempleo al igual que para el resto de personas trabajadoras.

Como movimientos de Iglesia, en ITD trabajamos en equipo con el fin de visibilizar la lucha por conseguir que el trabajo decente sea cada día más real en la vida de las personas y respetuoso con la casa común. “Para la Iglesia no se trata solamente de predicar el Evangelio…, sino de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio…” (Pablo VI)

Os animamos a participar en los actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis, en su organización y difusión.

Damos la bienvenida al obispo Don Abilio Martínez, nuevo responsable de la Pastoral del Trabajo de la Iglesia Española

Desde el Movimiento de Hermandades del Trabajo damos la bienvenida al obispo Don Abilio Martínez, nuevo responsable de la Pastoral del Trabajo de la Iglesia Española. Lo felicitamos e invitamos a nuestra organización para conocernos y trabajar conjuntamente.

Nuestro querido obispo Don Antonio Algora, obispo emérito de Ciudad Real, y obispo de Hermandades del Trabajo en la actualidad, que fue responsable de la Pastoral del Trabajo durante más de 30 años, da paso a Don Abilio Martínez, obispo de Osma-Soria.  Agradecer el trabajo realizado, del cual nos hemos nutrido nuestro movimiento durante tanto tiempo y con quien seguimos trabajando en la actualidad.

La Pastoral del Trabajo, a la cual pertenece Hermandades del Trabajo, pasa a formar parte de la nueva Comisión Episcopal de Pastoral Social y Promoción Humana.

El Consejo Asesor, del que Hermandades del Trabajo forma parte, junto con la HOAC y la Juventud Obrera Cristiana con la responsabilidad de llevar la presencia cristiana al mundo del trabajo, viene trabajando en las próximas jornadas de Pastoral Obrera que serán en Noviembre de 2020, sobre la nueva misión  del mundo del trabajo desde  la perspectiva de la encíclica Laudato sí.

Reseñas:

Desde la HOAC

Desde la Conferencia Episcopal Español

 

Consejo Nacional

El 13 de Junio hemos tenido el Consejo Nacional, por primera vez nuestra reunión ha tenido que ser on-line. Las nuevas tecnologías han facilitado que podamos reunirnos. Hay que aprovechar los medios que se nos ponen a nuestro alcance para seguir en la brecha y estar presentes en el mundo de hoy. Es muy importante no perder el tren para que todos avancemos.

En esta reunión hemos hablado de muchas cosas, entre otras de la posibilidad de hacer cursos on-line para  que todos aquellos que no podáis desplazaros tengáis la posibilidad de asistir, colaborando en la unión fraternal de Hermandades del Trabajo. Hemos hablado de los centros, de todos los afiliados que han perdido la vida con el Covid-19 y la posibilidad de hacer un funeral por todos ellos.

Os iremos informando y poniendo fechas a todas las propuestas.

Despidiendo a Mari Tere













María Teresa
Martín
González

El día de la Ascensión del Señor, día importante para M.ª Teresa Martín, incansable militante de las Hermandades del Trabajo, se extinguió su vida terrena y, así, celebró verdaderamente esta Fiesta y María Auxiliadora, cuyo día celebrábamos, la acompañaría en esa Ascensión al Señor, a quién ella estaba consagrada y se uniría a los que nos van dejando poco a poco.

Los Centros de Hermandades de España, que hace unos días la recordamos y pedimos por ella en la última reunión on-line, al saber la noticia no tardaron en unirse en oración y enviar sus condolencias. Estas son algunas de ellas:

  • Gracias por lo que aprendimos de tu entrega y fidelidad. Personas así engrandecen las instituciones. Descansa para siempre en La Paz de tu SEÑOR. Otra histórica que se nos va. Tiene un merecido descanso. Ya ha llegado a la Meta. Descanse en paz.
  • María Teresa ha subido con Él y por Él en el mes de la Madre, ¿qué más pedir?
  • Una buena militante de hermandades, D.E.P. Nuestras oraciones por su eterno descanso.
  • Un día precioso que a ella le gustaba mucho y repetía: «Varones de Galilea, ¿Qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? Este mismo Jesús, que os ha dejado para subir al cielo volverá como le habéis visto marcharse…» (Hechos 1,1).
  • El Centro de Badajoz manifiesta su dolor con oraciones y Misa de acción de gracias por cuanto bien hizo. DEP.
  • Una gran mujer, amante de Hermandades del Trabajo. Descanse en paz, que Dios le premie por todo lo que ha hecho por los trabajadores.
  • Un encanto de mujer, cariñosa y amable, enamorada de HHT. Rezaremos por ella. D.E.P.
  • La ponemos en las manos de Cristo resucitado.
  • Fernando nos envía las condolencias de los hermanos del Centro de Barranquilla a los familiares y a los presidentes del Centro de Madrid y del Consejo Nacional, por el fallecimiento de María Teresa Martín.
  • Mari Tere: cuanto sentimos Juanicia y yo, tu partida hacia el PADRE. Aunque también es para alegrarse por ello. Has sido llamada al encuentro con el AMOR de tu vida, para alabarle siempre.  Saluda a toda la “saga” de santos de Hermandades que allí os encontráis y pedir por nosotros. 
  • Desde Ávila, también compartimos lo que nos dice Pedro, D.E.P. y un fuerte abrazo para su familia y todos los que tuvimos la oportunidad de conocer a M. Teresa.
  • Gracias por lo que aprendimos de tu entrega y fidelidad. Personas así engrandecen las instituciones. Descansa para siempre en La Paz de tu SEÑOR.

María Teresa repitió muchas veces este himno que se suele recitar en la liturgia de las horas. (De Fray Damián de Vegas, fraile y poeta español que vivió en los siglos XVI y XVII.)

Estate, Señor, conmigo
siempre, sin jamás partirte,
y cuando decidas irte,
llévame, Señor, contigo;
porque el pensar que te irás
me causa un terrible miedo
de si yo sin ti me quedo,
de si Tú sin mí te vas.

Llévame, en tu compañía
donde tus vayas, Jesús,
porque bien sé que eres Tú
la vida del alma mía;
si tú vida no me das
yo sé que vivir no puedo,
ni si yo sin ti me quedo,
ni si tú sin mí te vas.

Por eso, más que a la muerte
temo, Señor, tu partida,
y quiero perder la vida
mil veces más que perderte;
pues la inmortal que Tú das,
sé que alcanzarla no puedo,
cuando yo sin ti me quedo,
cuando Tú sin mí te vas.

AMEN